Enero 19

Un caos reinante
en la situación y la espera
era perceptible
en la sensible frontera ondulante
de la meta-percepción.

Sombrío y ululante,
un contorno abismal de la mente
queda expuesto
en su desnudez preocupante,
mórbida provocación.

Entrada triunfante
ante la precipitación de la tormenta,
exacta sincronía,
cuando el triunfo del día en un modo andante
hacía las veces de su exhibición.

Apremio incesante,
se acerca poco a poco la hora
que se ha evitado,
pero el inexorable tiempo sigue adelante
con la marcha de su canción.

Al final, otra interrogante
se plantea sin responder la original,
ahora olvidada,
igual de ilusoria y danzante,
resignificación.

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