Enero 14

Una inesperada llamada vespertina
fue prefigurada por otra matutina.

La una de necesidad capitalina,
la otra fue de familiar rutina.

Al anochecer, mayúscula fue la sorpresa
por adelantar conclusiones y ser presa
de aquel afán del que no se regresa,
impulsado por el paso firme, la noble empresa.

Y mientras tanto, meditabundo y reflexivo,
en estado pre-onírico, profundo y pensativo:

el resumen del día no apunta a nada conclusivo,
pero al menos no es fracaso acumulado, interno, destructivo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *