Enero 28

Una travesía sin cúspide
es una busqueda perenne.

Efímera revelación es
la desaparición de la cumbre:
por siempre deambulando entre la niebla
en medio de una meseta.

Una aspiración interior
nos hace apuntar hacia lo alto,
pero, extraviados,
no percibimos más que un continuo horizonte.

Súbita inspiración,
una musa metafísica nos habla
del pico de la montaña.
Una pugna cognitiva ocurre
cuando por doquier nos rodea
el interminable altiplano y su monte.

¿Alucinación o fantasía?
Una turbulencia sacude el viaje
y desestabiliza el panorama.
Como una cruel anomalía
surge el espectro de la cumbre
en la cima de la montaña.

Inalcanzable y siempre huidiza,
nuestra meta nunca es olvidadiza.

Una travesía sin cúspide
es una busqueda perenne.

Enero 26

Waning are the week
and the forces of the Spirit
before a well deserved rest,
only to return in full power.

The unforeseen and unexpected
can cause cruel surprises.
Even if we must retreat
we must not falter,

Instead, a slow mutation is in order,
definite and irreversible changes are to come,
for we’ll not focus on what we have done,
but rather on what we must alter.

And so, if we do not falter
our destiny and fate we will alter
and return from the rest with full power.

Enero 23

Somewhere in between
we succumbed to the pleasure
to not yield to the pressure,
or so it would seem.

A dusty puzzle
and a foggy memory,
lost in words,
lost in translation.

The acquisition of skills
comes from constant practice,
engaging persistently
in the things that matter,

but so does it work
for the sensory matters,
for the touch of the coveted
means a caress of what’s desired.

To succumb is to yield,
or so it should seem.

Enero 22

A conciliary indictment,
a breeze and a caress.

We who are judged
could not care less.

For in between
every action
there’s a hidden bless,

but only for the pure,
untainted from the world,
culturally undress’d.

Impulsive consequences,
an unforseen mess.

A futile sign of regression,
sometimes more is less.

And thereby follows
the burdensome reflection,
“what to repress”?

Plenty times the mirror
of metaphysical nature
only reflects self-duress.

Enero 20

Obstáculo creciente,
inadvertido y permanente.
En búsqueda del propósito
entorpece el hábito
para causar estragos, males.

Cruel y apremiante
se torna aquel suceso reciente,
donde confusión y sombrío hálito
imposibilitan la manifestación del paráklito:
cómodo, nada vales.

Danza iniciante
con la canción interior de la amante:
queda un vestigio en el rito
que ha degenerado al imitar el mito,
como si los cristales fueran sales.

Índigo vidente,
ahora guerrero estridente,
haciendo bulla, pobrecito,
para en trance repetir el hito
y volar en mente como las aves.

Comprometido con lo que siente
y contra la miopía con su lente
pronto el monje emérito
prepara aquel delito,
el menor de sus males…

Enero 19

Un caos reinante
en la situación y la espera
era perceptible
en la sensible frontera ondulante
de la meta-percepción.

Sombrío y ululante,
un contorno abismal de la mente
queda expuesto
en su desnudez preocupante,
mórbida provocación.

Entrada triunfante
ante la precipitación de la tormenta,
exacta sincronía,
cuando el triunfo del día en un modo andante
hacía las veces de su exhibición.

Apremio incesante,
se acerca poco a poco la hora
que se ha evitado,
pero el inexorable tiempo sigue adelante
con la marcha de su canción.

Al final, otra interrogante
se plantea sin responder la original,
ahora olvidada,
igual de ilusoria y danzante,
resignificación.

Enero 18

Todo en su lugar
pero una pieza no aparece.
Pronto otra ocupa su puesto
y así la estructura se mantiene.

Forma flexible
en la constitución de sus nodos,
aunque mutilada,
continúa su marcha de todos modos.

Persistencia tenaz
pero con ineficientes resultados,
hay que entender el juego
al arrojar los dados:

Pues los juegos del azar
y las cosas de la suerte
no lo salvan a uno de matar
ni lo escapan de la muerte,

sino que en determinismo prefijado
se hace manifiesta la voluntad del hado:
que incluso cuando todo está en su lugar
la pieza clave nos ha desamparado.

Enero 17

Súbito e impulsivo, se asume un nuevo compromiso.
No sólo palabras sino actos nos llevan a la contienda,
pues a veces el vivir, a quien lo entienda,
es acudir al llamado y no hacer caso omiso.

Cuando pasa de repente y llega sin previo aviso,
tomar una nueva decisión el destino remienda:
se corrige el pasado con una nueva ofrenda,
la arrugada mancha en mi corazón así la aliso.

Pero hay que saber decir “No” para no ser remiso
ni sucumbir al arrebato del buen actuar, al decomiso
de las migajas que juntas se tornan en leyenda:

la avaricia acecha la debilidad y la torpeza
para hacer perder aquellas migajas de riqueza,
y entonces no habrá nadie que las venda.

Enero 16

Un cambio de fase
para continuar la marcha
es empalmar los engranajes
para proseguir las andanzas.

Continuamiento cíclico,
como el curso del día en su dualidad,
así organizamos nuestras actividades
mientras avanza la mensualidad.

El constante esfuerzo
trae victoriosa recompensa,
pero el pequeño triunfo puede verse opacado
por una falencia en la estrategia:

“Quien suda en la paz, no sangra en la guerra”.

Sudar y actuar perfecciona el guerrear
pero en contexto estático se torna autómata;
inesperadas sorpresas nos depara el andar
y a veces nos toca una lucha no preparada.

El cambio de fase es mejor constante
y no un repentino tormento,
aunque parezca que el tiempo se estanque
pero en verdad, sólo avanza lento.

Enero 15

Migrar para mitigar:
huir para solventar las cosas
a terrenos inciertos,
a inflorecidas rosas.

Poblar para postergar
es lo mismo pero inverso:
se requiere de excusas
y de buenas mozas.

Hay un impulso para respirar
que se torna inmenso
cuando las dificultades gozas:
te colma hasta que tosas.

Es algo que admirar
de nuestras carrozas,
el que andando siguen
incluso con ruedas rotas:

Al mitigar las cosas, lo cierto es que las botas.